En nuestro taller mecánico en Castellbisbal, Barcelona, si exceptuamos los arreglos de chapa y pintura o las revisiones periódicas, la mayoría de las reparaciones que realizamos se deben a averías producidas por el propio conductor. Unas veces, la causa es un pequeño descuido, en otras ocasiones, en un vano intento de economizar en gastos y otras, la gran mayoría, por tener pequeños hábitos al conducir que terminan por estropear el coche, el motor o alguna de sus piezas.

Así, por ejemplo, la costumbre de conducir con la mano permanentemente apoyada sobre la palanca de velocidades provoca la fricción en los discos de la caja de cambios. Con el tiempo, esa presión hará que algunas marchas “rasquen” o que el coche “escupa” las marchas más cortas. Y cuando esto ocurre, no hay más solución que acudir a un taller mecánico en Castellbisbal y prepararse para sustituir la caja de cambios.

Un despiste muy común, más de lo que imaginas, es el de llenar de gasolina el depósito de un motor diésel. Si te das cuenta antes de salir de la gasolinera, aún estás a tiempo de llamar a una grúa para que traiga el coche al taller y podamos vaciar el depósito, pero si empiezas a circular… la reparación te va a salir algo más cara.

Los fallos en los amortiguadores o en la suspensión, las más de las veces se producen en coches cuyos conductores no reducen la velocidad cuando pasan por una zona con elevaciones en el asfalto. En este caso, el impacto de las ruedas sobre el resalte repercute directamente sobre la suspensión y el coche no tardará en chirriar cada vez que cojas un bache.

La próxima vez que vengas a Rociauto Bosch - Autoroan pregúntanos por esos hábitos que causan las averías.